El método ECTE. Cómo surgió.
Cuando empecé a ser el profesor de piano que ahora soy, fui preguntando a mis alumnos qué querían aprender, algo que se convirtió en una de las piedras angulares en mi modo de entender la educación. Una gran parte escogía temas o piezas que ya conocían de antemano y que solían tener un contenido musical elaborado. Nada que ver con los ejercicios simplones que te puedes encontrar en cualquier libro para principiantes.
Por eso, la partitura correspondiente, si es que la había, tendría también un nivel de complejidad avanzado. Pero se daba la circunstancia de que estos alumnos solían empezar desde cero con el piano y no tenían una gran formación en lectura de partituras, excepto las cuatro ideas que hubieran podido retener de las clases de música del colegio o de la enseñanza secundaria.
Por supuesto, siempre cabía la posibilidad de que las aprendieran a base de observarme a mí tocarlas e imitar mis movimientos sobre el teclado y los pedales. Pero la realidad es que en muchos alumnos surgía el deseo de ir más allá y comprender los mecanismos internos por los cuales alguien podía encontrar a la primera las teclas necesarias para reproducir el tema musical escogido. En otras palabras, necesitaban recursos para sacar piezas de oído.
Así que poco a poco fui sistematizando una serie de pasos encaminados a integrar tanto la ejecución instrumental como la comprensión del lenguaje de la música y la utilización de partituras, y decidí hacerlo imitando los procesos espontáneos de adquisición del lenguaje verbal. De esta manera tomó forma el Método ECTE.
Como profesor no creeré en la programación pero como músico, metódico soy un rato…
¿De qué va el método ECTE de aprendizaje de instrumentos musicales?
ECTE son siglas:
- E de escuchar
- C de comprender
- T de tocar
- E de escribir
Si me conoces un poco ya sabrás que estoy por una educación respetuosa de la música para todas las edades de la vida. Y puede que suene algo contradictorio velar por el proceso libre y autodirigido del alumno en su aprendizaje con la existencia de un método compuesto por una serie prestablecida de pasos a seguir.
Nada más lejos. Como te decía, mi método surge como respuesta a las necesidades reales de mis alumnos y es perfectamente compatible con mi planteamiento de la Educación Integrativa aplicada al piano. ¡No sólo es compatible, sino que es un subproducto suyo!
El Método ECTE tiene una vocación respetuosa con los cuatro centros del espíritu humano (intelectual, físico-emocional, consciente y desiderativo) y por lo tanto se constituye siempre como propuesta de acción. De ahí su gran diferencia respecto a otros métodos de aprendizaje musical.
A continuación te hago un resumen de los cuatro pasos y cómo pueden ser abordados desde un acompañamiento respetuoso.
E de escuchar
Aquí el alumno utiliza su oído para ir extrayendo conclusiones personales acerca de la estructura de partes consecutivas y la textura de voces simultáneas que percibe en el tema musical que ha elegido trabajar. Cuanto más detalladas son sus conclusiones en este punto, más podrá clarificar qué partes y voces en concreto son las que desea aprender y establecerá una organización más eficiente del trabajo.
Por coherencia con los principios de Educación Integrativa, en ningún momento se considera que al analizar la estructura y la textura de la pieza haya respuestas correctas o incorrectas porque se trata de explicarse la música a uno mismo según las propias percepciones y no de «adivinar» qué forma musical estereotipada se oculta entre los sonidos de la pieza, como se enfoca en la asignatura de análisis de la educación musical reglada. De la misma manera, tampoco se desprende ningún tipo de obligación de aprender la pieza completa o en toda su complejidad textural.
Mi rol como profesor es ayudar a que el alumno vaya perfilando todas sus apreciaciones personales, exponiéndoselas a sí mismo con la mayor claridad y coherencia posibles, y que tome sus decisiones sin ninguna interferencia. Así lo hago, no por hacer la clase más agradable o ganarme su simpatía para que vuelva una semana más, sino porque simplemente sé que está plenamente dotado con capacidad de escucha consciente y de criterio intelectual suficiente, y decido dar espacio a ese aspecto de su espíritu que necesita cultivarse y desarrollarse.
C de comprender
En el segundo paso del Método ECTE se centra en entender cómo se muestran los elementos de la música (ritmo, entonación, duración, intensidad…) para luego poder encontrar las acciones precisas en el instrumento y poder elaborar la correspondiente partitura de forma autónoma.
Estos elementos se trabajan aprovechando las conclusiones a las que el aprendiz ha llegado en la fase de escucha, o sea eligiendo una unidad de estructura y textura concreta, claramente delimitada y asequible para el análisis pormenorizado.
Para trabajar el ritmo recomiendo utilizar la referencia de la pulsación regular pero con un sistema de palmeos mucho más sencillo y preciso que la manera académica de marcar el compás. También, reflejar las conclusiones extraídas en un esquema gráfico de línea de tiempo más sencillo e intuitivo que las representaciones escritas convencionales del compás. Concretamente, en mi academia utilizamos una pizarra magnética con la línea horizontal dividida en segmentos iguales, sobre la que vamos colocando imanes redondos.
La entonación se trabaja alrededor de la percepción comparada de los sonidos pertenecientes a una misma unidad estructural en base a las diferencias o similitudes de frecuencia vibratoria entre ellos, pero también alrededor de la información emocional (niveles de tensión y relajación, positividad y negatividad…) que desprenden esos mismos sonidos en relación a sus funciones armónicas, entendidas desde la perspectiva de la Armonía Gravitacional, según la cual no hacer falta conocer ni la teoría de las escalas, ni de los grados ni de los intervalos.
Toda esta fase está regida por la natural capacidad de atención de que dispone el ser humano. Expresándolo rápidamente, el alumno profundiza más en la comprensión de los elementos citados cuanto más se instala en un estado de plena consciencia sobre su propio oído. Entrar en este estado puede ser una tarea no siempre fácil dependiendo de los casos, así que mi rol como profesor se basa aquí en ayudar al alumno a que se mantenga en un alto nivel de concentración para que las respuestas simplemente se le dicten. Suena muy hierbas, pero funciona.
T de tocar
Ésta es la fase-laboratorio donde el cuerpo inicia su interacción con el instrumento buscando obtener el resultado musical deseado.
Un acompañamiento no respetuoso en esta fase se fundamentaría en la proyección sobre el alumno de soluciones técnicas por parte del profesor, ya vengan de su experiencia personal, ya sean más impersonales adoptadas por tradición, autoridad de terceros, etc. En ningún caso la morfología, flexibilidad, destreza, tamaño, independencia y desarrollo muscular de los segmentos corporales del alumno implicados en la ejecución (dedos, manos, brazos…) operan igual que modelos externos, así que el rol del profesor ha de ser ayudar al alumno a abrazar una actitud de autoexploración y a decidir sus fórmulas técnicas personales.
E de escribir
Ahora el alumno va a elaborar una partitura echando mano del repertorio disponible de símbolos convencionales u otros con el fin de cristalizar un mensaje donde se recojan los elementos musicales y técnicos trabajados anteriormente que él considere relevantes. La partitura se convierte así en un soporte comunicativo, tanto con él mismo en el futuro, como con otras personas a las que pueda llegar esa partitura.
Mi tarea como acompañante es ayudar a tomar decisiones acerca de qué símbolos utilizar para reflejar todos aquellos aspectos con la mayor claridad posible. Esta actitud facilita la experiencia de enfrentarse a la lectura de una partitura como acto interpretativo en el que se puede intentar adivinar el mensaje de su autor y sus decisiones a la hora de codificarlo con símbolos. De esta forma, leer pierde todo sentido de correspondencia automática con determinadas acciones sobre el instrumento, conforme sí plantea la práctica musical tradicional.
Beneficios del Método ECTE
Con esta serie de pasos que te he explicado resumidamente y este tipo de acompañamiento respetuoso, el alumno puede:
- tener recursos para aprender a tocar su instrumento incluyendo los temas musicales que más le interesan
- tomar un papel activo en su aprendizaje, desarrollando su propio criterio y capacidad de atención
- permanecer conectado con las necesidades específicas de su cuerpo
- aumentar su autoestima y motivación por el instrumento al enfrentarse con éxito a pequeños-grandes retos
- desarrollar hábitos organizativos eficaces y ordenados para alcanzar metas complejas
- vivir la experiencia de aprender música de una manera casi tan orgánica como cuando se aprendió a dominar el idioma materno, tanto a nivel oral como escrito
Por todo esto y más el Método ECTE es tan bien acogido por mis alumnos, que pronto se dan cuenta de la enorme diferencia cualitativa que irradia respecto a otros planteamientos convencionales mayoritarios.
Si tú también quieres recibir mi ayuda, escríbeme ahora y cuéntame qué te gustaría aprender.
Un gran abrazo y ¡feliz aprendizaje! 🙂


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